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El apocalipsis de las relaciones

Si usamos estos jinetes en cualquier relación que nos importe, no solo estaremos lastimando a las personas que más queremos, sino también a nosotrxs mismos.

Acabo de escuchar un podcast de Empieza Contigo, con Pilar Cortés y me impresionó mucho el método Gottman en matrimonios con un 80% de éxito en terapias. Creo que este tipo de información se TIENE que compartir. No lo veo como una opción sino como una obligación. 

El podcast trata básicamente sobre las reglas que no se deben de romper en el matrimonio, pero al escucharlas, a mí se me hicieron reglas básicas en cualquier tipo de relación sana: papás, hermanxs, amigxs, novixs, esposxs, socios, etc.

Todos los seres humanos somos distintos y por lo mismo tenemos patrones y dinámicas disfuncionales que para nosotros son normales, cuando realmente son tóxicos. “Lo normal para nosotros no significa que algo esté bien”  

Se me hizo curioso escuchar que Gottman al escuchar a una pareja discutir sobre algo en lo que no están de acuerdo sabe en un 90% si esta pareja va a funcionar o no. Si nos ponemos a pensar a fondo, a veces la discusión es mucho más difícil y problemática que el problema en sí. Y si no aprendemos a discutir, a escuchar y a decir lo que queremos, es muy probable que no logremos que los demás nos entiendan y ahora la discusión sea el problema. 

Todxs tenemos una historia diferente detrás de cada problema, no vamos a ver las cosas de la misma manera porque no las vivimos de la misma manera. Si desde el principio decidimos generar esa empatía por el otro, las cosas pueden cambiar de una manera gigante. 

Los divorcios, las peleas mortales con amigos y familiares; todas estas separaciones, vienen la mayoría de las veces del mal manejo de problemas perpetuos (cosas que no son graves), por querer ganar la batalla y yo me pregunto ¿de qué nos sirve ganar la batalla? ¿Realmente te hace mejor a ti y a tu relación? ¿Te está ayudando en algo?

He tratado de aplicar estos métodos en mis peleas con mi esposo y con mi mamá y me impresionaron los resultados. Te dejo por aquí los tips que más me funcionaron:

Antes de pelear tenemos que tomarnos un minuto para entender qué es lo que necesitamos, qué pensamientos me traen esta discusión, qué siento. Aquí aprendemos a escucharnos a nosotros mismos y a tomar nuestra propia historia en la situación. Esto nos va a ayudar a poder expresar porqué este problema hace que TU te sientas como te sientes. Cuando nos esforzamos en conocer en dónde están tus minas y en donde están las de la otra persona, ayudará a tener cuidado con las minas de la relación. 

NUNCA usar formas disfuncionales y destructivas de lidiar con problemas:

  • Puercoespín: passive aggressive, no digo nada, pero mi reacción es indiferencia o negativa para lastimar. En estos casos usamos toda la vulnerabilidad del otro para ganar. (no se vale hacer cosas conscientemente que sabemos que lastiman al otro)
  • Rinoceronte: destruye todo lo que ve a su alrededor, muchas veces al hablar enojado, uno reacciona destruyendo. Siempre es necesario un break para pensar, sentir, relajarte. Se necesita que una de las dos personas sea la que pare la locura y pida un break si las cosas se están poniendo mal.  

Cuando nos sentimos a la defensiva, usamos los 4 Jinetes del apocalipsis del matrimonio:

1.     Crítica: señalar una característica negativa de tu pareja con un ERES. Ponerle una etiqueta a tu pareja. *No existen las críticas constructivas en el matrimonio.  SEÑALAR UN HECHO, NO A LA PERSONA.

EJEMPLO: ERES BIEN DESORDENADA (PERSONALIDAD)

CAMBIAR A —> TIENES DESORDENADO TU ESCRITORIO

2.      Estar a la defensiva (muchas veces viene de sentirse atacado o solo porque sí): contestar para ganar, creer que alguien está bien y alguien está mal. Escucha para responder y ganar, no para COMPRENDER. 

3.     Desprecio (ácido sulfúrico del matrimonio, es el peor): ver a tu pareja para abajo, hablarle a tu pareja como si fuera inferior, a veces hasta una mirada expresa ese desprecio. La gente receptora de desprecio se enferma más (baja tus defensas).

4.     Evasión: yo finjo que no siento nada, que no pasa nada y que no me importa, no comparto lo que siento y pongo mi barrera emocional y decido que no me importas. Optamos por evadir porque no sabemos cómo decirlo. 

Si usamos estos jinetes en cualquier relación que nos importe, no solo estaremos lastimando a las personas que más queremos, sino también a nosotrxs mismos. Te invito a detectar patrones que estés usando y a ir haciendo baby steps para evitarlos lo más posible. Te prometo que tu relación va a cambiar para mejor. Me encantaría que me compartieras tus experiencias. 

Bonitas vibras. 

Angie. 

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